La NASA se prepara para marcar un hito sin precedentes en la exploración espacial contemporánea con el lanzamiento de la misión Artemis II. Programada inicialmente para el 1 de abril de 2026, esta misión llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna, siendo la primera vez que seres humanos abandonan la órbita baja terrestre desde el cierre del programa Apolo en 1972. El despegue se realizará desde el Complejo de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy en Florida.

Este viaje de 10 días no solo busca emular las hazañas del pasado, sino validar las tecnologías que permitirán una presencia humana permanente en el satélite y, eventualmente, el primer viaje tripulado a Marte. A diferencia de las misiones de los años 60, Artemis II representa el primer paso de un plan estratégico para establecer bases operativas y colonizar el espacio profundo.


Una tripulación que rompe barreras

La selección de los astronautas para Artemis II refleja una nueva era de inclusión y cooperación internacional en la ciencia espacial. El comandante de la misión es el veterano Reid Wiseman, acompañado por el piloto Victor Glover, quien se convertirá en la primera persona negra en viajar más allá de la órbita terrestre baja.

La especialista de misión Christina Koch hará historia como la primera mujer en participar en una misión lunar, ostentando ya el récord de la estancia espacial femenina más larga con 328 días. Completa el equipo Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, siendo el primer astronauta no estadounidense en emprender un viaje de esta magnitud.


El poder del SLS y la ingeniería de la nave Orion

Para alcanzar la Luna, la tripulación utilizará el Space Launch System (SLS), el cohete operativo más potente del mundo actual, capaz de generar casi 4,000 toneladas de fuerza en el despegue. Este coloso de 98 metros de altura supera en un 15% la potencia del legendario Saturno V del programa Apolo.

En la punta del cohete viaja la nave Orion, compuesta por el módulo de tripulación —bautizado como Integrity— y el Módulo de Servicio Europeo (ESM). España juega un papel crucial en este último, ya que la empresa Airbus Crisa, ubicada en Madrid, fabricó la unidad de control térmico encargada de mantener con vida a los astronautas frente a temperaturas extremas de hasta 270 °C bajo cero.


Cronología del viaje: 10 días en el espacio profundo

Tras el despegue, la misión seguirá una trayectoria de retorno libre, lo que significa que la gravedad lunar capturará la nave y la devolverá a la Tierra de forma natural, actuando como un seguro de vida si los motores fallan. Los hitos clave incluyen:

  • Día 1: Órbita terrestre y demostración de operaciones de proximidad con la etapa ICPS del cohete.
  • Inyección Translunar: Una vez verificado el sistema, se encenderán los motores para salir de la influencia gravitatoria de la Tierra.
  • Sobrevuelo Lunar: La nave pasará a unos 7,400 km de la superficie, permitiendo a los astronautas observar directamente el lado oculto de la Luna por primera vez en 50 años.
  • Récord de distancia: La tripulación alcanzará un punto a unos 450,000 km de la Tierra, superando el récord histórico establecido por el Apolo 13.

Ciencia y experimentos de vanguardia

Artemis II no es solo un vuelo de prueba; es un laboratorio en movimiento. Uno de los experimentos más destacados es AVATAR, que utiliza tecnología de «órgano en un chip» con células de la médula ósea de los propios astronautas para estudiar los efectos de la radiación del espacio profundo.

Además, los astronautas realizarán observaciones geológicas detalladas, documentando cráteres y variaciones de color en la superficie lunar para preparar futuros aterrizajes. También se desplegarán cuatro CubeSats de países socios para realizar investigaciones independientes durante el trayecto.


Desafíos de seguridad y reentrada

La seguridad es la prioridad máxima tras detectarse anomalías en el escudo térmico durante la misión no tripulada Artemis I. La NASA ha ajustado la trayectoria de reentrada para minimizar la acumulación de gases que desprendieron trozos del material aislante anteriormente.

La cápsula entrará en la atmósfera terrestre a una velocidad de 40,000 km/h, enfrentando temperaturas de casi 2,800 °C. Tras desplegar sus paracaídas, el amerizaje está previsto en el océano Pacífico, cerca de las costas de California, donde la Marina de los Estados Unidos coordinará el rescate de los cuatro héroes.


Hacia una base lunar permanente

El éxito de Artemis II cimentará la estrategia para Artemis III, la misión que finalmente llevará a la primera mujer y al próximo hombre a pisar la superficie lunar. La NASA proyecta una inversión de 20,000 millones de dólares en los próximos siete años para construir infraestructura sostenible y una base fija en el Polo Sur lunar.

Este esfuerzo internacional, que compite y colabora con programas de potencias como China, busca transformar a la humanidad en una especie multiplanetaria. Artemis II no es el final del camino, sino el encendido de motores hacia una nueva era dorada de la exploración del cosmos.


Fotografías: NASA / ESA / Airbus

Visitas: 41

Previous post Cuando la literatura interroga al mundo
Next post Proyecto A119: El plan secreto de EE. UU. para detonar una bomba atómica en la Luna